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Entrevistas a poetas: Elena Anníbali- Gerardo Burton

Nuestra entrevista de todos los viernes a dos poetas.

¿Cómo o cuándo te das cuenta de que algo que escribiste o pensaste es un poema y no otro tipo de texto?

Elena: Escribo casi en piloto automático. No pienso en géneros. Después o antes, eso que está ahí puede ser leído/pensado/sentido/auscultado como poema, no poema, cosa narrada, algo a mitad de todo… no es algo en lo que me pongo a pensar, o que me preocupe.

Gerardo: A veces aparece por la forma: una imagen, un ritmo, un color. A partir de la observación de lo real se muestra lo que está escondido, lo que subyace, como esas pinturas cubistas que exhiben en un plano lo que el ojo no ve. En general, la conciencia de la poesía es eso que despabila porque los sentidos no lo percibieron antes, al menos de esa manera. Como un hallazgo. Y en esto es como dicen que se componen los haiku, o como cuentan las copleras del norte que componen sus coplas. En un momento de su día ocurre algo, la brisa produce una forma en la rama de un árbol, o el vuelo de un pájaro dibuja una sombra extraña y ahí está la poesía. O a veces las frases que inventan los chicos, que son como metáforas encadenadas.

¿Cómo se corrige un poema, cómo corregís vos un poema?

Elena: Corrijo poco, no porque crea que lo que escribo no necesita del “emprolijamiento”, sino porque antes de escribir casi cualquier cosa, hay un proceso interno donde trabajo con la oración, las imágenes, la musicalidad, la evocación. Una vez que eso está escrito, corrijo –vuelvo a leer- días después. En este último tiempo, también suelo hacer el ejercicio de enviárselo a algún amigo que pueda decirme algo desde su lugar, y en todo caso, confirmar alguna sospecha.

Gerardo: El poema madura solo, mucho tiempo a veces. Y luego corrijo de manera obsesiva. Dejo descansar. Vuelvo a corregir, y así. Lo primero es el texto manuscrito que transcribo la computadora, se imprime, se corrige, y ahí recomienza la rueda.

¿Podés encontrar algo puntual que haya modificado tu escritura? (Un autor, una película, un momento de tu vida…)

Elena: Todo eso, y más, claro. No estoy segura que eso pueda leerse tan fácil, pero en mi caso yo siento una suerte de evolución, que no tiene que ver con escribir mejor –o posiblemente sí, en el mejor de los casos- pero sí tiene que ver con tener otros objetivos, con correrse todo el tiempo de un cierto lugar de comodidad, con intentar y explorar, con permitirme   -para jugar un poco- la esquizofrenia escrituraria. Eso me parece maravilloso: la ancha libertad del mundo de la palabra. De recordar, recuerdo cómo me impactó, en su momento, Tarkovsky, la science-fiction, el ragtime y Nina Simone, VielTemperley y A. Schmidt, la fotografía B&N, Siqueiros, China…

Gerardo: Eso depende de la etapa: a veces fueron personas, otras acontecimientos, otras artistas, obras de arte en distintas disciplinas. También la filosofía y la teología influyeron e influyen. Pero depende. Cuanto mayor permeabilidad tenés, hay más posibilidades de que la poesía se haga. O que la poesía diga a través de uno, cuando la ficción es que uno cree que la dice o que la escribe.

¿Qué poetas considerás que influyeron en tu escritura?

Elena: De alguna manera, lo que se lee está siempre presente, como ausencia-hueco, o como palabra que se amiga con una forma de decir. Lo último es amenazante, pero es improbable que no suceda: en el estilo de cualquiera, hay grietas, un viento que arrastra de aquí para allá la cosa propia y que la acerca a algún maestro. Un querer ser, un eidolon fulgurando. Yo he leído cositas que emulaban a un padre literario. Y he leído otras cositas que lo superaban hasta convertir lo primero en una parodia de sí mismo. Quiero decir: que todo anda andando lo que creemos nuestro. Cauces, aperturas, cosa viva. Así y así.

Gerardo: Son varios a lo largo de mi vida. Siempre García Lorca, Pound, Machado, Vallejo. Y con ellos alternaron otros y otras. Idea Vilariño, por ejemplo, es una poeta a la que siempre retorno. Los más cercanos: Jorge Smerling, Macky Corbalán, Raúl Mansilla. Y no sé si influyeron estilísticamente, sí en cuanto a la concepción de la poesía, del poema. A la visión de qué es poesía y qué no, por dónde pasa. Esa inasibilidad que tiene todo lo relacionado con la poesía. Los ritmos, la actitud existencial casi mística, contemplativa que permite la epifanía. En ese pequeño instante se produce el trance, la puerta hacia otros lados. Además existen otros dos componentes o ambientes: la poesía como espacio de resistencia y el poema como herramienta política. Hay un cuestionamiento de los sistemas, de los cánones, de las academias en la poesía. En realidad, la poesía cuestiona el poder porque intenta subvertirlo.

¿Qué autor leíste últimamente y recomendarías?

Elena: Jotaele Andrade, Mariano Dubín, Selva Almada, Marcelo Díaz (B.B.), Claudia Masín, Flor López, Diego Recoba, Gabriel Pantoja, Soledad Castresana, Diego Roel, Alberto Rodríguez Maiztegui, Leticia Ressia, Paula Jiménez España, Leando Llul, Yamil Dorá… y sigue…

Gerardo: Leonidas Lamborghini; los poetas gauchescos. La tradición de poesía gauchesca en la Argentina es una línea que permanece inagotable, y es una de las originalidades nuestras. La poesía de Alejandra Pizarnik, que también es inagotable, o la de Olga Orozco.

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Elena Anníbali nació en Oncativo, pcia. de Córdoba, en 1978. Es Licenciada en Letras Modernas, Facultad de Filosofía y Humanidades, U. N. C. Lleva publicados los siguientes libros: Las madres remotas (2007, Ed. Cartografías de R. Cuarto), tabaco mariposa (2009, Caballo Negro, Córdoba), El tigre (2010, EDUVIM, en la categoría relato);  La casa de la niebla (Ediciones del Dock, 2015). Colaboró en antologías de poesía y cuento en Argentina y el exterior. Vive actualmente en Córdoba capital y se dedica a la docencia y a la investigación.

Gerardo Burton nació en Buenos Aires, Argentina, en 1951. Reside en Neuquén (norte de la Patagonia) desde 1986, donde trabaja como periodista. Publicó hasta la fecha: Poemas iniciales (Botella al mar, 1979); 18 poemas azules para María y Con la esperanza delante (de la Unidad, 1981); Los juegos ocultos (La lámpara errante, 1985); Infierno sin umbral, Aire de penumbras y radiofotos (Último reino, 1988, 1995 y 2004). En 1993 editó una plaqueta artesanal denominada 4 sonetos y participó en ediciones colectivas -antologías, muestras de poesía, etc.-. En 2000 publicó también en forma artesanal voces del cristo verde, en 2002 el poema-afiche corazón perdido y en 2004, radiofotos. En 2006 editó, en plaqueta, Nunca un bolero. En 2007, la municipalidad de la ciudad de Neuquén publicó Obra junta, un volumen que recopila los libros editados y los textos aparecidos en antologías hasta esa fecha. Posteriormente, editó: Endecha, en 2009, Nube nueve en 2010 y linda y fatal, 2013. En 2013 aparecieron tranvía 4, tangos, ediciones Doble Z y una recopilación de artículos periodísticos sobre arte, cultura y poesía con el título La piedra y la raíz (Editorial Hudson). En 2015 se publicó una antología “Poetas de Neuquén en La Habana” con los poetas Raúl Mansilla, Macky Corbalán y Sergio Sarachu, especialmente para participar del Festival Cuba Poesía, en la capital de ese país. En enero apareció en Barcelona la antología La frontera móvil, realizada por la poeta española Concha García, con poemas de 15 autores patagónicos, entre los que figura un poemario inédito.
Editó varios suplementos literarios en diarios regionales patagónicos sobre poesía, literatura y arte y cultura. Redactó catálogos para exposiciones en la delegación neuquina del Museo Nacional de Bellas Artes y escribió durante tres años una columna diaria de humor. Es guionista y conductor de programas radiales de humor e historia. En ese campo, ha escrito radioteatros utilizando como base fundamental la parodia de otros géneros -cine, historieta, teatro, televisión-. Es periodista y editor de libros. Como tal ha compilado y diseñado la edición de la obra completa de Roberto Arlt, entre otras. Tradujo artículos y poemas del inglés y del francés, entre ellos “Aullido”, de Allen Ginsberg, “Libro del Libro”, de Jamal Jumá y “Zarabanda”, de Jacques Canut. Obtuvo varios premios en concursos literarios regionales y nacionales, y participó de festivales, congresos y encuentros de escritores y poetas.