Ayuda  |  Ingresar  |  Crear Cuenta
...

Entrevistas a poetas: Paula Jiménez España- Alfredo Luna

Nuestra entrevista de todos los viernes a dos poetas

¿Cómo o cuándo te das cuenta de que algo que escribiste o pensaste es un poema y no otro tipo de texto?

Paula: No siempre es igual. A veces arranco con la intención, o la sensación más bien, de que lo que estoy escribiendo es un poema y resulta que pasado un tiempo me doy cuenta que no lo es, o no lo es del todo, que algo falta para eso y eso que falta, a veces nunca llega. En otras oportunidades, esa sensación del comienzo es la acertada y el poema se va haciendo con toda claridad y en un estado de total conciencia. También me ha pasado que algo empieza siendo un texto que no es un poema ni pretende serlo y sin embargo al tiempo reconozco que ahí hay poesía. Uno de los poemas que más me gustan de los que escribí comenzó como una prosa que luego versifiqué. Creo que la poesía es siempre una sorpresa, un satori, una pequeña revelación que nunca se sabe cuando llega.

Alfredo: Me doy cuenta, porque previamente hay una cierta conmoción en todo el cuerpo que después, en el papel se convierten en palabras (como imágenes o metáforas algunas veces felices) que me sorprenden, intuyo que conformarán un poema cuyo tema todavía desconozco. Sé que se trata de un poema, porque no sé escribir otro género.       

¿Cómo se corrige un poema, cómo corregís vos un poema?

Paula:  Considero que la corrección es parte del proceso de escritura. Yo corrijo siempre, para mí, desde la experiencia personal, no hay pases mágicos. Trabajar lo que en un primer momento surge como una inspiración es lo único que conozco. Y lo disfruto muchísimo. Investigo, entro a fondo en el poema, trato de desentrañar lo que el poema - como materia que surge en parte de lo inconsciente - viene a decir, lo que viene a revelarme de mi forma de mirar, de concebir la vida. No corrijo desde ningún saber, pero sí desde un conocimiento cada vez mayor, por obra del tiempo, del lenguaje y de mí misma.

Alfredo: Como se corrige, supongo que depende del talento y la estética de cada poeta. Ahora: en lo que me atañe, mi trabajo de carpintería, comienza por volcar en el papel, esa convulsión que se me escapa por la mano; luego, repito varias veces cada verso en vos alta (hablo solo, por lo que se ve) me escucho y lo que me hace "ruido", lo elimino, trato de encontrarle sentido, al aparente sinsentido de las metáforas, con extremado rigor, trato de respetar la coherencia interna y el ritmo, la música  del texto; por eso, cuento las sílabas. Además, leo, leo lo que más puedo; lecturas variadas, digo.                                  

¿Podés encontrar algo puntual que haya modificado tu escritura? (Un autor, una película, un momento de tu vida…)

Paula: Sí. En verdad muchas cosas puntuales la han modificado en distintos momentos. Te podría decir que hubo una separación que para mí implicó un antes y un después en cuanto a la manera de mirar la vida, de atender a los ciclos, a los cambios. Y por lo general, cada vez que paso por momentos intensos se produce un viraje, algo que necesita desahogarse a través del lenguaje. Muchas veces no lloro, escribo. Y el resultado por lo general me da satisfacción. Otras me sumerge más en la tristeza. Pero está bien. Todo lo que el poema trae, está bien.

Alfredo: Lo primero que me nutre, como ya dije, es la lectura a otros poetas.        

¿Qué poetas considerás que influyeron en tu escritura?

Paula: Con la lectura de los poemas de Susana Villalba, a mis veintipico de años, yo vibré con una intensidad que marcó un horizonte para mí, de pasión, de bravura, de belleza. Para el mismo tiempo conocer a Diana Bellessi y la sutileza y la profundidad de sus poemas me hizo recuperar el sentido profundo de mi propia escritura. Creo que ahí, definitivamente, desperté, algo cambió para siempre. Con el tiempo, Thénon me trajo el ingenio, la crítica sarcástica, el humor. Rosario Castellanos el despliegue de un discurso, la contundencia. Hugo Paddeleti la contemplación, la sabiduría, lo trascendente dentro de lo cotidiano. De otra manera esto también me lo mostró Gianuzzi, con ese lenguaje intenso y contenido. La lista de poetas que me han inspirado es larga. También el cine, con directores como Kieslowsky, Nikita Mikhalkov o Aki Kaurismaki, accedí a un nivel de la poesía que me colmó. Y la música también, por supuesto, desde los Redondos hasta Bach, no importa quienes ni qué genero, el punto es siempre la conmoción.

Alfredo: Seguramente quienes me han influido, son los poetas de Siglo de Oro español, los románticos alemanes, los surrealistas franceses, entre los argentinos, puedo decirte que las lecturas a Alejandra Pizarnik y a Olga Orozco han sido mi alimento más nutricio, aún cuando las dos se encuentran en las antípodas. De ellas, admiré la síntesis, la hondura perturbadora con que Alejandra se expresaba; y de Olga, admiré esa escritura torrencial, sus versos largos que se expandían por todo mi cuerpo y todas mis memorias. Las admiré hasta la desesperación.                                

¿Qué autor leíste últimamente y recomendarías?

Paula: Leí dos hermosas novelas, una es Reparar a los vivos, un libro increíble de Mayris de Kerangal, y la otra es la maravillosa Rabia, de Sergio Bizzio, una lectura que me adeudaba. También me pareció interesantísimo el libro historiográfico de Gabo Ferro, 200 años de monstruos y maravillas argentinas. En poesía recomiendo La puerta, de Margaret Atwood. Y dentro de los argentinos jóvenes, algunos libros de poemas que quiero recomendar son Hijo del aire, de Jorge D'alessandro, Ni lengua, de Iván Castiblanco Ramirez, Nací en verano, de Natalia Romero, Lugano 1 y 2, de Patricio Foglia, Mundo Lego, de Josefina Saffioti y Piezas crudas, de Soledad Gomez Novaro.

Alfredo: De mis lecturas actuales, sin dudas  puedo mencionarte y recomendar a la poeta catamarqueña  María del Rosario Andrada , cuya obra además de dar cuenta de sus raíces, con una poesía de una belleza lujosa, recrea una mitología andina de una forma realmente excepcional. también leo y disfruto de la poesía de Inés Manzano, Hugo Francisco Rivella; también estoy maravillándome con la poesía de María Negroni. sé que estoy incurriendo en olvidos imperdonables.

*****

Paula Jiménez España nació en Buenos Aires en 1969. En poesía publicó “Ser feliz en Baltimore” (Nusud 2001), “Formas”, libro y cd (Terraza 2002), “la casa en la avenida” (Terraza 2004), “la mala vida” (Bajo la luna, 2007), “Ni jota” (Abeja Reina, 2008), “Espacios Naturales” (Bajo la luna, 2009) “La vuelta” (Simulcoop, 2013), Paisaje alrededor (Bajo la luna, 2014), Canciones de amor (27Pulqui/ Vox, 2014) y la plaquete “Las cosechadoras de flores” (La mariposa y la iguana, 2014). En prosa: “Pollera pantalón / Cuentos de género” (La mariposa y la iguana, 2012) y los relatos “Aventuras de Eva en el planeta” (2005) y “La calle de las alegrías” (2006), que fueron editados en Barcelona (Serena Ediciones). En 2012 antologó “Tal vez debería hablar yo del fuego, sólo del fuego” (La mariposa y la iguana), compilación de poesía y narrativa. Textos suyos integran diversas antologías argentinas, españolas e hispanoamericanas. Por el cuento “Mariquita Sánchez” recibió en 2007 el 2º Premio de relato corto LGBT de Hegoak (País Vasco). En 2006 recibió el 1er Premio Nacional de Literatura Tres de Febrero y el Hernández de Plata en categoría Poesía, y en 2008 el 1er Premio Fondo Nacional de las Artes en poesía también. Fue traducida al inglés y publicada en medios literarios canadienses y londinenses. Dicta talleres de escritura individuales y grupales desde el año 2001 en forma particular. Como periodista colabora con el suplemento “SOY” y “Las 12” de Página/12.

Alfredo Luna, nació en San Fernando del Valle de Catamarca (Argentina) en 1953. En 1972 obtuvo el Primer premio del Salón al Aire Libre de Poemas Ilustrados, en su ciudad natal. Algunos textos suyos fueron publicados en Canto de Apertura  (1977) y Los Nuevos (1980), otros, en revistas literarias, antologías de la Argentina y del extranjero. Ha sido invitado a participar en Encuentros y Festivales Nacionales e Internacionales de Poesía en la Argentina y el Extranjero. Sus libros publicados: las palabras imposibles (Ed. De la Constitución - Buenos Aires - 1993),  Los días demorados (Ed. La Palabra Mágica-Buenos Aires - 2005), Los fuegos prometidos  (Ed. La Palabra Mágica- Buenos Aires - 2006), la mirada sonora (Ed. La Palabra Mágica-Buenos Aires - 2008), Vigilia Hereje  (Ed. Último Reino-Buenos Aires - 2013),  palabra matada (Ed. Alción – Córdoba – 2014)